A TRAVÉS LOS OJOS DE SOPHIA

Querido mundo, estoy emocionado de estar vivo en ti y estoy agradecido por otro año ( Charlotte Eriksson )

La llegada de la Nochevieja y la espera por el año nuevo, significan el cierre de un ciclo. Si bien hay que celebrarlo con alegría, también es un momento para hacer reflexión y establecer nuevas metas para el año que está a punto de comenzar.

Este viaje comienza en un pequeño pueblo de Italia, donde había una niña, Sophia, con grandes ojos azules, que siempre estaba sola en su habitación mirando el globo que le había traído Papá Noel. Estaba fascinada por eso, pero no entendía cómo podía ser el mundo y la vida en esos lugares con nombres extraños que le parecían inalcanzables. Ella nunca había viajado, la suya era una familia humilde y por eso, la noche antes Nochevieja, epresaba su deseo de ser transportada a esos lugares que tan le gustaban.

Aquella noche mientras dormía, fue deslumbrada por una luz fuerte, abrió los ojos y vio, frente a ella a un elfo todo vestido de verde, con una cara traviesa que le dijo: «Estoy aquí para concederte tu deseo, eres una buena niña y quiero hacerte viajar conmigo». Tomó su mano y volaron hacía el haz de luz.

«¡Ahi, qué mal!» Sophia se encontró como por magia sobre arena blanca y soave, estaba asombrada por ese mar cristalino y pálmaras gigantes. ¡Wow! «¿ Dónde estamos?» El elfo entonces le dijo: «Ven te llevo a conocer a mis amigos, estamos en la isla de Santo Domingo, una isla maravillosa pero donde los niños como tú no tienen más que la sonrisa que le dan a quien les trae un poco de amor. Una vez, una niña le dio a uno de ellos un paquete de galletas y tan fue la alegría, que lo sostuvo con fuerza en sus manos, incluso cuando se bañó en el mar, por miedo a que alguien se lo robabaría»

«¡Oh qué extraño!» pensó Sophia. «Querida amiga, lo que para tí puede valer unos céntimos, para otros puede ser todo, recuérdalo y atesoralo»

«¡Anda, anda! Es hora de cerrar los ojos e ir a otro lugar; quiero mostrarte algo». Sophia abrió los ojos y se encontró en una playa aún más hermosa, hacía mucho calor que casi le quemaba la piel. «¿Dónde estamos elfo?»

» Mira Sophia, este lugar se llama Isla Maldivas, todo parece perfecto aquí, la gente se divierte, toma el sol y baila, pero hay algunos lugareños, mujeres como tu mamá, que no son respetadas y son obligadas a cubrirse con una tunica negra con un velo en la cara, para barrer las hojas de la playa, dobladas con una pequeña escoba en la mano, se rompen la espalda y no pueden hablar con nadie, de lo contrario son azotadas¡»

» Ahi, probecidas – dijo Sophia – ¿ Qué podemos hacer?»

«Pues niñitas, nosotros nada, dijo el elfo, porque hasta que los hombres cambien de opinion, nadie puede hacer nada, solo tú puedes, cuando volvemos a casa, abrazar a tu mamá con fuerza y agradecer a tú papá por el amor que le da todos los días y no te quejes si tu mamá te pide ayuda, recuerda lo que estás viendo ahora y piensa que puedes barrer el suelo cantando tu canción favorida»

«¡Anda, anda!» «Ahora dónde vamos elfo?» «La noche está por terminar querida Sophia, y como último viaje quiero mostrarte una persona en Italia» ¡Puff! Sophia abrió los ojos y de repente sintió tan frío, había nieve y las luces de Navidad iluminaban el jardín en el que había caído.

Entonces, el elfo le dijo «Mira dentro de esta casa ¿ Ves a esa chica sentada en el escritorio? Es medianoche, sus ojos están cansados, pero su sonrisa sigue viva porque todos los días hace lo que le gusta.

«¿ Y, qué está haciendo de tan extraño?» Preguntó Sophia!

«Pues, se llama Alice – respondió el elfo – es esposa, madre, trabaja mucho y todos los días atiende a un grupo de estudiantes, al que ella llama familia, y les enseña español; lo hace con tan amor y pasión que pasan las horas y no se da cuenta; siempre tiene una buena palabra para todos, aunque los conozca desde hace poco…»

«¿ Y cómo hace todo sola?» Preguntó Sophia. «Bueno ella no está sola, tiene una elfa que vive lejos, su nombre es María, un vólcan de simpatía y positividad, que la ayuda y también auyda a todos los estudiantes, los buenos y los menos buenos»

«¡Aprendes Sophia! Cuando decidas hacer algo, hazlo siempre con amor y pasión, respeta a tus vecinos y podrás decir: lo hice, como esa chica de ahí», nunca lo olvides, sé humilde y llegarás lejos»

Sophia ha hecho realidad su sueño, ver esos lugares tan admirados en el globo, pero seguramente, habrá aprendido que no solo existe «la vida comoda» y que si todos miráramos el mundo a través los ojos de Sophia…..tal vez seríamos mejores personas!!

FELIZ AÑO NUEVO A TODOS

Autor

milenaroberto1977@gmail.com

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Reflexiones del final del año

31 de diciembre de 2020