Fiesta de San Fermín

Las fiestas de San Fermín son las fiestas populares de la ciudad de Pamplona en la región española de Navarra conocidas como Sanfermines. El 6 de Julio al mediodía en la plaza del ayuntamiento se lanza un cohete llamado “chupinazo” o, como dicen los vascos “ txupinazo” para anunciar el inicio de las fiestas.

Una de las actividades más famosa es el encierro que consiste en una carrera de personas a lo largo de un recorrido de 850 metros delante de los toros que recorre algunas de calles de la ciudad hasta llegar a la Plaza de Toros donde por la tarde se celebran las corridas.

El encierro tiene lugar del 7 al 14 de julio todos los días a las 8 de la mañana y tiene una duración media de tres o cuatro minutos.

Según la tradición, seis toros de corrida y varios bueyes corren detrás de cientos de personas por las calles de la ciudad.  

Las personas que hayan cumplido 18 años pueden participar en el encierro, simplemente entrando en el recorrido vallado antes del inicio.

Unos minutos antes del inicio de la carrera, los participantes por tres veces piden ayuda a San Fermín cantando una corta canción que desde 2009 es interpretada tanto en castellano como en vasco: “A San Fermín pedimos, por ser nuestro Patrón, nos guíe en el encierro dándonos su benedición”.

A las 8 de la mañana se lanza un cohete que indica la apertura de las puertas e inmediatamente después otro cohete señala que los toros están fuera.

El encierro se puede observar desde las barreras de madera que están en las calles o aún mejor desde los balcones de las casas a lo largo del camino.

Los trajes típicos que se usan son pantalón y camisa blanca con un pañuelo rojo en el cuello. La tradición dice que el pañuelo se puede llevar anudado al cuello mientras las fiestas estén en desarrollo. Es por esto que antes del lanzamiento del chupinazo la gente lo suele llevar en la muñeca, en el bolsillo o en la mano, y los lanzan al aire cuando se inauguran las fiestas. Una vez que empieza la fiesta todo el mundo se lo anuda en el cuello.

El encierro termina el 14 de Julio a medianoche cuando el alcalde sale al balcón del ayuntamiento para agradecer a los participantes y a los asistentes y desde una plaza cercana parte un disparo simultáneo de varias armas que indica el final de la fiesta.

Todos los presentes llevan velas encendidas y cantan un himno final,”Pobre de mi”.

En realidad el patrón de la ciudad de Pamplona es San Saturnín que se celebra el 29 de noviembre. Los habitantes, cansados de hacer fiesta en un clima otoñal, decidieron en 1591 trasladar la fiesta al copatrón de Navarra San Fermín el 6 de Julio. San Saturnín todavía se conmemora el 29 de noviembre con una fiesta más modesta.

Durante el encierro no faltan los heridos y los accidentes mortales. A pesar de ello esta es una tradición que sigue atrayendo a mucha gente y está destinada a no morir.

Debido a la pandemia de coronavirus, este es el segundo año que la fiesta se cancela sobretodo por la gran cantidad de turistas que llegan de todo el mundo.

Esta noticia me hizo feliz porque pienso que la tauromaquia es una tortura legalizada contra los animales.

Desafortunadamente a pesar de las varias manifestaciones de activistas por los derechos de los animales contra el encierro, esto se realiza regularmente sin pensar en el sufrimiento al que están sometidos estos animales.

El gobierno español ha declarado que la “fiesta” es un bien cultural nacional protegiéndolo de las presiones abolicionistas… aquí también hay demasiados intereses económicos.

Además del encierro hay otros atractivos de esta fiesta, la procesión del 7 de julio y las vísperas de la tarde del 6 de julio. Además cada día desfilan los gigantes y cabezudos, figuras realizadas en cartón, madera y tela con grandes cabezas que representan personajes populares.

No faltan los fuegos artificiales. A las 23 horas, todas las noches, los visitantes se preparan para presenciar la quema del espectaculo pirotécnico, de entre un cuarto de hora y 25 minutos de duración. 

Durante los días de fiesta reinan la música y el entretenimiento típicos de la tradición española.

Una curiosidad:

Ernest Hemingway quedó tan impresionado por la ciudad de Pamplona y por el encierro que en su novela “Fiesta” hace referencia a esta tradición.

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EL AMIGO MÁS FIEL

28 de agosto de 2021