LA LARGA NOCHE DE LAS DESPEDIDAS

Ese día en el bosque todos estaban atareados y en agitación, se estaban preparando para la «larga noche de las despedidas«.

Una familia de ranas vivía en una pequeña guarida cerca del estanque, entre hojas y ramas. Abuela Rosetta estaba arreglando los suministros para el invierno y el pequeño Filippo estaba jugando. La ranita no tenía amigos y solía inventar juegos e historias fantásticas para no sentirse demasiado solo.

La abuela se le acercó y le dijo: «vamos prepárate que esta noche tenemos que ir todos al gran roble para la noche de las despedidas». De hecho, al caer la tarde, todos los animales del bosque se reunieron al pie del centenario roble dorado. Algunos sentados en una raíz, otros junto a un hongo, algunos acostados en el césped, otros abrazando una flor…

Filippo le preguntó a su abuela por qué estaban todos absortos en silencio. La abuela le dijo que mirara hacia arriba. La pequeña rana se quedó sorprendida al ver un cielo maravilloso, completamente negro, pero salpicado de millones de estrellas brillantes.

“Mira Filippo, aquí estamos todos esta noche, nos despedimos del último día del año y le damos la bienvenida al año que está por llegar, todos lo hacen expresando su propósito.

«Abuela, ¿qué es un propósito?» preguntó la ranita curiosa. «Es una promesa que nos hacemos a nosotros mismos y que deseamos cumplir», respondió susurrando. Felipe mirando el cielo estrellado dijo: «entonces yo también tengo un propósito, mi mayor deseo es jugar con un amigo … pero me temo que no se hará realidad, porque no sé cómo».

El consejo que le sugirió su abuela fue que primero aprendiera a ser él mismo un amigo, amando, compartiendo, respetando a los demás. ¡Así que seguramente encontraría algunos amigos que quisieran jugar con él!

Filippo guardó silencio un rato pensando en las palabras de la abuela Rosetta. Cerró los ojos, respiró hondo y justo antes de que aparecieran las luces del nuevo día, expresó su propósito y saludó el año nuevo junto a todos los demás animales del bosque, lleno de confianza y entusiasmo.

¡A LA AMISTAD Y A UN FELIZ AÑO NUEVO!

Ilustraciones de Manuel Grosso – www.manuelgrosso.it

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