Un Cicciobello para Navidad

Había una vez…una niña de cuatro años muy linda y cariñosa que quería muchísimo un hermanito.

La niña jugaba con todos sus amigos y los animales que estaban en su jardín, pero le faltaba algo, deseaba un hermanito para jugar y compartir las cosas con él.

Por fin el momento tan esperado llegó.

La mamá y el papá de la niña una tarde llamaron a su adorada hija y le dijeron que el hermanito muy pronto llegaría.

La niña estaba muy contenta, no le parecía verdad, su sueño se estaba cumpliendo.

Cuanta felicidad en esa familia, el hermanito llegaría a primeros de Agosto.

Mientras tanto, antes del hermanito llegó la Navidad. La familia estaba super feliz.

La noche del 24 de diciembre el árbol estaba decorado con muchas luces y el pesebre esperaba solo la llegada del Niño Jesús.

Después de la Misa del Gallo volvieron a casa a esperar la llegada de Papá Noel. Estaban todos muy emocionados, quién sabe si Papá Noel se había detenido en su casa para dejar los regalos que habían pedido.

Al entrar en casa, las galletas que la familia había dejado a Papá Noel y a los renos ya no estaban, una señal de que Santa había pasado.

La niña muy feliz fue hacia la habitación donde estaba el árbol de Navidad y de repente oyó el llanto de un recién nacido.

Inmediatamente la niña miró a sus padres con los ojos bien abiertos y llenos de esperanza y corrió a la habitación.

El llanto del niño estaba cada vez más cerca y la niña seguía repitendo que el hermanito había llegado. Ella dijo que Papá Noel había leído su carta y había traído a su amado hermanito.

Ella ya había elegido su nombre: Alessandro. La alegría era irreprimible.

Llegó a la habitación pero la estaba esperando una sorpresa. Qué decepción, gran decepción.

La niña que hasta aquel momento había saltado y cantado, repentinamente se detuvo y miró sus padres con ojos llenos de lágrimas.

Pero La mamá …que SIEMPRE todo resuelve … tomó una hoja y leyó un mensaje a su hija.

La carta decía así:

“Querida mi amiga, yo sé cuánto quieres un hermanito pero tienes que esperar otros siete meses. Alessandro está haciendo cosas muy importantes y no puede estar aquí contgo esta Navidad. Mientras tanto tu podrás empezar a cuidar a tu nuevo amigo Cicciobello así que cuando llegue Alessandro, tu sabrás todo lo que tienes que hacer. Tu eres una niña muy afortunada, nunca lo olvides. Te deseo mucha serenidad.

Tu amigo Papá Noel.”

Al escuchar esas palabras, la niña se regocijó y celebró la Navidad con serenidad con su familia.

Aquella niña se llama Marianna.

Han pasado 46 años de aquella Navidad y yo, que soy aquella niña, cada año recuerdo ese momento con un poquito de amargura y con mucho Amor. Afortunadamente mi mamá lo arregló todo con una nueva carta que nunca se ha escrito.

El hermanito llegó en agosto y la siguiente Navidad se celebró con toda la alegría que reina en una familia llena de Amor.

Feliz Navidad a todos y que la serenidad reine siempre en nuestros corazones.

P.S. Para no perdernos nada, a la siguiente Navidad mi hermano y yo esperábamos con felicidad la llegada de nuestro hermano menor pero nuestros padres se cuidaron de no gastarnos otra broma similar. Jejejeje.

Marianna Criniti

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